martes 31 de enero de 2012

El pequeño lago azul.

¿Eres un amante de la Naturaleza y, además de disfrutar contemplando un bellísimo paraje, quieres asombrarte viendo una de las aguas más transparentes que pueda haber sobre la faz de la tierra? Pues lo tienes facil, sólo tienes que viajar a los EE.UU., más concretamente al Parque Natural del Monte Hood, en el estado de Oregón.


Y es que aquí podrás encontrar este pequeño lago surgido en el cráter de un volcán ya extinguido, en el cual, si el día está claro y despejado, podrás alcanzar su fondo con la vista con una facilidad absoluta.


Considerado una rareza geológica, se cree que sus aguas alcanzan ese grado de limpidez al atravesar, desde los pozos de los que surge, capas y capas de roca volcánica que retienen todas las impurezas que pudieran llevar.












Una maravilla más que apuntar en la libreta de viajes futuros.

Referencias: 1, 2, 3, 4.

martes 24 de enero de 2012

De cuando los gobiernos comerciaban con drogas.

Las imágenes que podéis ver a continuación fueron publicadas en el número correspondiente al mes de julio de 1882 de la revista Scientific American, y en ellas se muestra algo que entonces era normal y, además, legal: escenas cotidianas del que fue el principal centro de recepción, producción y distribución de opio de la India imperial británica.


La imagen superior muestra la Sala de Examen, donde lo único que se hacía era comprobar de forma muy superficial la calidad de la savia de la adormidera llevada hasta allí en vasijas de barro. Posteriormente, una muestra de cada vasija sería analizada de manera más detallada en la Sala de análisis químico.

En la Sala de mezcla, el contenido de las vasijas de barro se vertía en piletas, transformándose en un pasta de consistencia homogénea tras ser manipulado con una especie de rastrillos.


La siguiente etapa se daba en la Sala de redondeado, en la que a la anterior pasta se le daba forma de esfera. Cada trabajador disponía de una mesa, un taburete y una copa de bronce con la que daba forma de pelota a una determinada cantidad de opio que finalmente era envuelta en pétalos de amapola.


Posteriormente, las bolas eran llevadas a la Sala de secado, donde eran colocadas en tazas de barro individuales. La siguiente imagen muestra a varios hombres examinando las bolas y pinchándolas con un estilete para dejar escapar los gases que pudieran producirse durante el proceso.


A continuación las bolas eran llevadas a la Sala de apilado, donde un incontable número de niños las apilaban, giraban periódicamente y mantenían limpias de insectos. Por último, las bolas se embalaban en cajas de cartón y se cargaban en barcos con destino final China.


Las razones que esgrimía el gobierno británico para monopolizar el comercio del opio eran simples: la primera y principal era que se perderían los abundantísimos ingresos obtenidos -hay que tener en cuenta que en esta fábrica de la Compañía de las Indias Orientales llegaban a producirse cerca de seis toneladas al año-; la segunda es que los cultivos, y por tanto la riqueza, terminarían en manos privadas, y la tercera es que la fortísima demanda de los adictos chinos podría ser satisfecha por cultivadores persas y los propios nativos. En fin, que para que te lo lleves tú, me lo llevo yo, nada nuevo bajo el sol.

Referencias: 1, 2, 3.

martes 17 de enero de 2012

El festival de los bueyes pintados.

Lo que comenzó siendo un supuesto remedio para espantar a los peligros que pudieran amenazarles, es hoy una fiesta popular en la que los habitantes de Jiangcheng, en la provincia china de Yunnan, encargan a los artistas locales decorar a sus bueyes de la forma más llamativa.






En un principio fueron los miembros de la minoría Hani los que comenzaron a pintar a sus toros convencidos de que, de esta manera, alejarían a los tigres de su pueblo, y aunque con el tiempo éstos últimos disminuyeron en número drásticamente, la fiesta se siguió celebrando año tras año con un mayor número de visitantes en cada ocasión.






Tal fama ha llegado a alcanzar que en el último festival celebrado compitieron nada menos que cuarenta y ochos equipos, y las nobles bestias apenas eran reconocibles bajo capas y capas de pintura de los colores más radiantes.






Y que paciencia la de los pobres animales, para dejarse pintar así.

Referencias: 1, 2, 3, 4.

martes 10 de enero de 2012

Los dictados de la moda.

Hay que ver lo mal que tenían que pasarlo las chicas, allá por el s. XIX, para ir a la moda...

Miriñaque

Miriñaque

Miriñaque

Miriñaque

Miriñaque
Dos cosas me han llamado la atención: que tuvieran que usar varas para poner el vestido a la protagonista de las imágenes y que a la modista la sujetaran por la cintura para que no se fuera al suelo, im presionante.

Referencias: Wikipedia.

martes 3 de enero de 2012

El puente natural más grande del mundo.

Cruzando las aguas del río Buliu, en la provincia china de Guangxi, se encuentra este curioso puente de piedra conocido como Xian Ren Qiao, o lo que es lo mismo, el Puente de las Hadas.

Puente Xian Ren Qiao
Dado a conocer por los satélites de Google Maps hace relativemente poco tiempo, eran escasos los occidentales que lo habían visto anteriormente. Una expedición patrocinada por la Natural Arch and Bridge Society viajó hasta su base en octubre de 2010 y entre los trabajos que realizaron midieron su ancho luz, es decir, la distancia entre los ejes de los puntos de apoyo del puente, que al quedar establecida en unos 120 metros aproximadamente, le convierte en el más amplio conocido hasta ahora.

Puente Xian Ren Qiao

Puente Xian Ren Qiao
Dependiendo del lado por el que se llegue a él se emplean diferentes medios de transporte: si se hace desde aguas arriba, se puede llegar en bote de goma, eso sí, se llega un tanto remojado porque hay que sortear una serie de rápidos de distinta dificultad.

Puente Xian Ren Qiao
Pero si se accede desde aguas abajo, llegaremos al Puente de las Hadas sentados en unas relativamente cómodas sillas de madera puestas sobre balsas de bambú impulsadas con pértigas.

Puente Xian Ren Qiao
Lo que se dice toda una obra maestra de mamá natura.

Referencias: 1, 2.