Nunca me habían gustado los gatos. Los veía unos animales muy fríos, muy distantes, muy a su aire, todo lo contrario que un perro, más simpático, más noble, más tontorrón incluso, si quieres.
Pero por diversas circunstancias tuvimos que adoptar a una gata y, la verdad, es que me ha hecho cambiar de opinión. Sí, de acuerdo, siguen siendo igual de fríos, distantes y a su aire, pero cuando empecé a observarla comencé a descubrir esas facetas que no conocía: su curiosidad, su terquedad, su independencia que no es tal... En fin, lo que son las cosas, que hoy hasta me agrada que se acueste encima de mi tripa y empiece con su ronrrón.
También os he comentado que no soy especialmente amigo de los vídeos con animales, pero hoy he visto este y os lo quería mostrar, con la intención de que os haga la misma gracia -sobre todo a los dueños de gatos- que me ha hecho a mí.
Referencias: Helektron.

































2 comentarios:
Qué preciosidades... ;D
Yo tengo tres y se hacen querer un montón. Siempre me han gustado mucho los animales.
Cuida mucho a tu gatita. ;)
¡Hola, dwbh!
Sabía que te iba a gustar el vídeo, la verdad es que son muy graciosos todos. No sé si te habrás fijado en el que está tumbado por la izquierda, es tronchante :D
Sí que se hacen querer, sí, doy fé. Y mi gatuna, también, tiene un algo que te obliga a quererla :)
¡Un abrazo!
Max & Birrax.