Dada la gravedad de los cargos, tuvieron que huir, encontrando cobijo en una cueva muy próxima a la costa que se convertiría en su hogar y refugio en el que ocultarse de las fechorías que cometieron junto con su familia a lo largo de una carrera criminal que se extendió durante veinticinco años.

Su vida en la cueva transcurrió con relativa tranquilidad durante los primeros años, dormían por el día y, por la noche para no ser descubiertos, asaltaban, robaban y después asesinaban a los viajeros que pasaban por las cercanías. Pero sus caracteres se fueron haciendo cada vez más y más salvajes, comenzaron a tener hijos -seis niñas y ocho niños-, y con ellos la situación se tornó más acuciante, ya que había más bocas que alimentar. Si a ello sumamos los dieciocho nietos y catorce nietas fruto de las relaciones incestuosas entre los miembros del clan, es de suponer que con el tiempo deberían dar un paso más para sobrevivir. Y lo dieron, pues a los asesinatos sumaron la antropofagia, llevando a sus víctimas a la cueva para despedazarlas y devorarlas.
Los restos de los cuerpos que no eran consumidos por la familia eran arrojados de la cueva y devueltos por la marea a las playas cercanas. Según fueron siendo hallados, en los pueblos de los alrededores se comenzó a hablar de la existencia de lobos, de hombres lobo e incluso de demonios; frenéticos y aterrorizados, los vecinos comenzaron las pesquisas para intentar encontrar a los culpables y con ellas comenzaron también los errores, pues hubo numerosas personas que fueron condenadas a muerte sin ser, obviamente, los causantes.
Pero la fortuna de los Bean dio un giro cuando, una noche, atacaron a un matrimonio que regresaba a su casa a lomos de su caballo después de haber estado en una feria. El hombre, experto en el uso de las armas se defendió con su sable y su pistola, pero no pudo evitar que su mujer fuera capturada y muerta allí mismo. El combate cesó cuando, otro numeroso grupo de personas que iban por el mismo camino vió lo que ocurría y consiguieron poner a la familia Bean pies en polvorosa. Consiguieron escapar, sí, pero ya habían sido descubiertos.

Pocos días después, una partida de 400 hombres dirigida por el mismísimo rey Jacobo VI de Escocia comenzó su búsqueda. Los sabuesos señalaban con furiosos ladridos la entrada de la cueva, y aunque se estuvo a punto de no entrar por la dificultad para acceder a ella, cuando el monarca, junto con varios hombres, fueron avanzando en su interior, la luz de las antorchas les reveló un espectáculo dantesco: miembros humanos colgados de las paredes, otros en salazón, y las pertenencias de aquellos pobres desgraciados apiladas en un rincón.
Tras ser capturados, Sawney y su familia fueron encerrados en la cárcel de Edimburgo y trasladados posteriormente a la de Glasgow, donde fueron ejecutados sin juicio. En un acto de crueldad similar a las atrocidades cometidas por los Bean, a los hombres les amputaron las extremidades y se les dejó desangrar en presencia de las mujeres. Ellas fueron quemadas en la hoguera.
En la cercana localidad de Girvan circula una leyenda que habla de una mujer, hija mayor de Sawney, que abandonó la cueva para instalarse allí, integrándose perfectamente en la sociedad, pero alguien descubrió su ascendencia y fue ahorcada en un árbol que ella misma había plantado. Se dice que, desde entonces, quien se para bajo él, puede escuchar el sonido del cuerpo de la hija de Sawney balanceándose. Conocido popularmente como el árbol peludo, se desconoce cuál pudo ser su ubicación, aunque actualmente se está investigando con el fin de atraer al turismo.

Una horrible historia, qué duda cabe. Sin embargo, hoy en día está considerada más como un mito; no hay constancia oficial de la existencia de Sawney, aunque esto podría ser normal debido a que en aquellos tiempos aún no existía el censo, pero tampoco hay ningún registro que refleje las ejecuciones. Por otra parte, la cárcel de Edimburgo, según sus ruinas, era una torre, lo que hubiera impedido encerrar y custodiar dentro de ella a 48 personas.
Esto da lugar a una pregunta: ¿por qué alguien iba a inventar algo así y qué intereses escondía? Bien es cierto que estos sucesos ya se conocían desde tiempo inmemorial en Ayrshire y alrededores como una especie de cuento del hombre del saco, pero también lo es que la primera vez que aparecen en papel impreso fue en un libro escrito por el capitán Charles Johnson cuyo título era Historia general y verdadera de las vidas y hechos de los más famosos bandoleros, asesinos, ladrones de calles, etc., el cual fue publicado el año 1734 en Londres y en Birmingham en el 1742 durante los levantamientos jacobitas. Así, la leyenda del clan Bean hubiera sido aprovechada por los propagandistas ingleses para representar a sus vecinos del norte como ignorantes y capaces de cualquier depravación.
Ciertamente, existe la posibilidad de que, al igual que en muchas otras partes, el canibalismo se diera en Escocia en periodos de hambruna pero, a ciencia cierta, no hay evidencias que permitan confirmar que la existencia de Alexander Bean y su familia llegara a ser real.
Referencias: 1, 2, 3.











El irresponsable de todo lo que puedes leer aquí es este tipejo de la izquierda, se hace llamar Max Birrax y es mejor que no estés mucho tiempo a su lado por si se te pega algo, que seguro no será nada bueno. Si por lo que fuera, te hiciera falta entrar en contacto con él, cosa que no te recomiendo en absoluto, puedes hacerlo a través de este




















12 comentarios.
Caramba... una historia curiosa. ¿Realidad, mito...? Bien, amigos de la nave del Ayer, una vez más las brumas del pasado nos devuelven ecos de una historia aterradora.
Bromas aparte e independientemente de la realidad o ficción, me da en el hocico que sí puede ser verídica una gran parte. El ser humano es retorcido y cruel. Ahora, no se quienes son peores, sí los Bean, o la sociedad de la época.
Un saludo.
obviamente prefiero al "otro" Mr Bean
Sea mito o realidad, otra muy buena historia.
Un abrazo.
Buena investigacion siiiii señor, pero ¿es que nadie echaba en falta a las personas que desaparecían? independientemente que las devolviera el mar, cuando ya tenian el vertedero lleno. Por otro lado, tio Darnos, no considero crueles a su sociedad, ¿alguien sabe como mataban ellos a sus victimas? Pienso, y sere muy animal, que hay delitos que una vez mas que demostrados, deberian pagarse de igual manera, que como se produjeron.
¿Realidad o ficción? ¿Quien sabe? y, además, ¿Qué mas da?.
Lo inquietante es que somos lo bastante retorcidos para que pueda, perfectamente, haber sido real. Tanto las atrocidades de los Bean como el tipo de ejecución. :-(
Vaya historia, digna de las mejores de terror.
Por cierto cuantos Bean, ya conozco tres.
Un saludo Max.
Me encantó la historia, leyenda o lo que sea.No me extraña nada que fuera cierta, en esos años la vida era muy dura y por lo que leo últimamente emplazo perfectamente esta historia.
Hola a todos
Bonita historia, especialmente para ser contada a la luz de una vela en una noche de lluvia, viento y tal vez tormenta. Me ha enganchado, me ha encantado.
Max como siempre chapeau.
Besotes a cuadros escoceses.
Tremenda historia, sea como sea.
¡Hola a tod@s!
Al igual que vosotros, pienso que esta historia puede ser tan real como inventada, pero que "cuando el río suena..."
En cualquier caso, resulta espeluznante pensar en casos de antropofagia como este; porque todos conocemos la historia de los jugadores de rugby que se estrellaron con su avión en los Andes el año 1972 y se comieron a sus compañeros muertos, pero, no sé, particularmente, lo considero más una forma de sobrevivir que de canibalismo, lo veo de una forma totalmente distinta.
En fin, que una vez más, he de considerar la conveniencia de estar delgado... ;)
Muchas gracias una vez más por vuestra compañía y, una vez más, perdonadme por no contestaros a todos, pero ya véis la hora que se ha hecho y hablando de estas cosas se me ha abierto el apetito, muahahahahaaa...
Sed felices y ¡hasta mañana!
Max! Hacía muchísimo tiempo que no leia esta historia, que me la conto mi hermana hace algunos años, está escrita en algun libo de mitos o cuentos de canibalismo de lo más interesante.
Ehorabuena de nuevo, excelente entrada!
¡Hola, Morlaa!
La verdad es que yo no conocía esta historia hasta hace poco, y mito o realidad, la verdad es que pone los pelos un poco de punta.
¿No recuerdas el título del libro? Supongo que podría interesar a alquien, a mí el primero.
Me alegra saberte por aquí. Recibe un cordial saludo,
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