
Emigrado junto a sus padres a los EE.UU. en el 1854, unos años más tarde, y al tiempo que asiste al cole en Brooklyn, comienza a ayudar a la economía de su hogar trapicheando con la chatarra que compra y vende en el puerto. En el 1865, con tan sólo catorce años de edad, funda su propia empresa de compraventa de material militar excedente.

El negocio, llamado, como no podía ser menos, Bannerman, comienza a emerger gracias al material sobrante que Francis adquiere en las subastas de la Marina: cajas y más cajas repletas de uniformes militares ya usados y sin estrenar, cañones, y hasta buques de guerra son adquiridos y poco después despachados obteniendo en cada operación suculentos beneficios.

Poco a poco, el material almacenado alcanza tal volumen que las autoridades de la ciudad le obligan a trasladarse fuera de los límites metropolitanos, pero como en muchas otras ocasiones, no hay mal que por bien no venga, y en un paseo en barca por el río Hudson, su hijo David descubre la isla Pollepel, la cual adquiere en el año 1900.

En ella comenzó a construir un castillo que convertirá en su depósito principal, y lo hará a capricho, con almenas, torres, parapetos y troneras que le confieren el aspecto de un castillo de cuento de hadas.

El año 1918, Bannerman fallece, deteniéndose la edificación y comenzando a darse extraños sucesos que la irán asolando poco a poco: apenas dos años más tarde, casi 100 Kg. de pólvora estallan destruyendo una parte del complejo.

En el 1950, una tormenta provoca el hundimiento del ferry que prestaba servicio a la isla.

En 1957, el que fue último superintendente de la empresa abandona la propiedad y la isla queda definitivamente vacía, siendo vendida al Estado en 1967.

En el verano de 1969, un devastador y sospechoso incendio quema el castillo durante tres días, dejando gran parte de las estructuras en ruinas.

Para rematar, vándalos, intrusos, y la negligencia de quienes habían debido preocuparse de ella y no lo hicieron, han llevado a la isla a su actual estado.

A pesar de todo, desde el año 1990, la Fundación Castillo de Bannerman trabaja en la conservación de la isla para que el público visitante pueda apreciar su valor cultural e histórico, y tiene como objetivo estabilizar las estructuras restantes del castillo, muchas de ellas con su interior totalmente derrumbado, así como recuperar las sendas que tiempo atrás cruzaban la isla de un lado a otro.

Y como también se han encargado de organizar visitas guiadas, si estáis por allí entre los meses de mayo y octubre, podréis conocer, rodeados de todas las medidas de seguridad posibles, esta singular construcción.
Referencias: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11.











El irresponsable de todo lo que puedes leer aquí es este tipejo de la izquierda, se hace llamar Max Birrax y es mejor que no estés mucho tiempo a su lado por si se te pega algo, que seguro no será nada bueno. Si por lo que fuera, te hiciera falta entrar en contacto con él, cosa que no te recomiendo en absoluto, puedes hacerlo a través de este




















14 comentarios.
Es una pena que nadie se preocupase hasta hace poco por el castillo, porque es una maravilla y está en un sitio precioso.
Siempre enseñas cosas interesantes, Max!!!
Como siempre me asombra todo lo que nos enseñas. El castillo es muy guapo, y da pena que llegara a tal deterioro. Pero lo que me intriga son los misterios que lo rodean. ¿No averiguaste nada mas? Sieran provocados, o algo así...
Besos
A ver lo que tarden Iker Jimenez y sus "navegantes de la nave del misterio" en ver fantasmas, maldiciones y brujería en lo ocurrido... :-)
Pues ale otro hotelito que me cascaba yo ahi, mira que es una lastima que semejante construccion preciosa se eche a perder, encima en una isla con todo para ellos solos, lo dicho pena de millones de jeuros que montaba otro que pa queeeee
¡Hola, Balutxillo!
Así es la vida, como se dice en mi pueblo, Dios le da mocos al que no tiene pañuelo.
Gracias, compi, recibe un fuerte abrazo. ;)
¡Hola, Ana!
Pues la verdad es que no he profundizado mucho más en el tema, pero no me dirás que no es toda una golosina para los amantes de los temas conspiranoicos. ;)
¡Besos!
¡Hola, Roberpf!
Iker ¿qué? :D
¡Un fuerte abrazo!
¡Hola, Sauneroso!
Hermanito, cada día me sorprende más tu sentido comercial, vamos a tener que hablar tú y yo muy seriamente de negocios. ;)
¡Un abrazo!
Sin dudas un lugar espectacular. Me parece también una pena el deterioro de la infraestructura. Un gran tipo este emprendedor.
Saludos, Max.
http://robertrodriguezjr.com/blog/2009/04/30/new-video-exploring-bannerman-castle/
Es una pena el estado en que está el castillo.Ya de por sí es espectectacular, así que restaurado y además en el lugar donde se encuentra sería un gran reclamo turístico. Veo que la desidia no es sólo propia de aquí.
Un abrazo.
¡Hola, Deybi!
Lo que se dice un sueño hecho realidad muerto junto a aquel que lo hizo posible.
¡Un abrazo!
¡Hola, Robert!
Un magnífico vídeo, gracias por compartirlo.
¡Un saludo!
¡Hola, Lito!
Veo que también te sale una pequeña vena emprendedora, ¿eh? ;)
Acabo de darme cuenta de que no respondí a tu comentario a tiempo, discúlpame. :(
¡Un abrazo!
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